Mostrando entradas con la etiqueta Cine negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine negro. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2015

'LA ISLA MÍNIMA': ¡LA CALIDAD MÁXIMA!


He de confesar que llevaba tiempo queriendo verla, pero por circunstancias varias la deje en la lista de 'películas pendientes' y no fue hasta el Sábado cuando me vino a la cabeza que tenía que verla.
Pues eso mismo he hecho esta tarde en un ratillo de libertad y señores, hay que verla.

No creo que yo, una mera aficionada al cine pueda aportar nada nuevo a los elogios y buenas criticas que leí sobre esta película -que digo pelicula, PELICULÓN, sí así en mayúsculas para que quede bien claro- Puede que al principio, su inicio desconcierte un poco. Es un inicio muy directo y he de decir que durante todo el metraje me ha tenido con el alma en vilo, '¿resolveran el caso estos dos serios agentes?' es lo que me he ido preguntando a lo largo de todo el visionado.

La trama en sí se desarrolla en un pueblo andaluz, en el que dos chicas han desaparecido y dos inspectores de la policia estan engarcados de la investigación, pero como no puede ser de otra manera en todo thriller que se precie, la cosa se empieza a complicar conforme dicha investigación avanza y nos revela un asunto cada vez más turbio y siniestro.

El thriller es uno de los generos cinematográficos que más me atrae y sin lugar a dudas Alberto Rodriguez esta demostrando ser un autentico experto en la materia. Ya dio buena cuenta de ello con 'Grupo 7' -film que ya comenté y recomendé en su momento- y con este nuevo proyecto con tintes de cine negro, en mi más humilde opinión, se empieza a consagrar como maestro. Rodriguez consigue sacar lo mejor de los actores, los pone delante de la camara y exprime de ellos todo ese talento que se desborda ante los espectadores. No hay necesidad de extensos dialogos, los silencios son de una fuerza abrumadora que se insertan en un ritmo deliberadamente pausado pero nada tedioso ni soporifero. El ritmo es exactamente el que tiene que ser, para que al espectador le de tiempo a asimilar lo que sucede en casa plano, en cada secuencia.

Un guión brillante, sin exceso de decoro -no le hace falta- todo esta dispuesto con suma tranquilidad, muy estudiado y de una manera muy inteligente. Es fantastico disfrutar de la interpretación de los dos personajes principales -aqui tengo que decir que me sabe muy mal que finalmente Raúl Arévalo se quedara sin premio, la nominación solo no era suficiente.- En cuanto a la dirección, ni que decir tiene que es magistral, la estructura de la película es fantastica, la investigación en conjunto y luego el desarrollo más individual. Todo un acierto lo de los planos cenitales, esas visiones aereas ubicandonos en el terreno quedan de lo más artísticas a la vez que novedosas, maravilla de planos he de decir. A lo que sumo el rodaje en sí de algunas secuencias, que de la manera que lo hace Rodriguez pocas veces o más bien nunca, se han visto en nuestro cine, destaco la persecución nocturna, emoción máxima.

En nota aparte voy a felicitar al equipo de ayudantes de producción que han hecho un magnifico trabajo en cuanto a la localización, los escenarios son fantasticos y dada la naturaleza del film muy adecuados y acertados. Y para los que hayan visto la película ya pensareis que los espacios recuerdan mucho a esos que solemos ver en las peliculas norteamericanas, rodadas en zonas pantanosas de los estados del sur que siempre quedan como mas siniestro, pues mira puede ser, es una imagen que puede ser muy comercial, pero si funciona, funciona y en este rodaje en contreto es todo un acierto con mucho exito.

Ha sido todo un placer disfrutar de la hora y cuarenta y cinco minutos de este thriller hecho en casa, me pregunto si volveremos a ver pronto otro de tanta calidad como este, no solo con firma española, dudo que desde allá del otro lado del charco nos llegue uno con tanta calidad, o de cualquier parte de Europa. Vamos a tardar si, pero espero que Alberto Rodriguez y su equipo ya esten manos a la obra con el siguiente proyecto, estoy más que segura que no defraudará. Goyas muy merecidos y seguro que no van a ser los ultimos. Enhorabuena.

Lo ultimo que tengo que de decir es: HAY QUE VER ESTA PELÍCULA

jueves, 14 de marzo de 2013

'NIÁGARA' MARILYN TORRENTE INTERPRETATIVO


 

'Niágara' 1953
Director: Henry Hathaway
Reparto: Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters, Max Shawalter, Denis O'Dea, Richard Allan, Don Wilson, Lurene Tuttle...

Las cataratas más impresionantes y famosas del mundo pierden todo protagonismo en cuanto la mítica rubia hace su aparición, Marilyn Monroe es la estrella indiscutible de este correcto film. Para los que asocien a Marilyn con la comedia romántica y facilona, y que aún no hayan visto esta película, olviden esa idea y prepárense para ver y disfrutar de una talentosa interprete dramática. Y es que Marilyn, a pesar de que para todos haya pasado a la historia por su belleza, por su vida privada, e incluso por su misteriosa muerte, aquí veréis a la verdadera actriz, a la del talento.


La acción tiene lugar en las cataratas del Niágara y sus alrededores. Dos parejas se encuentran allí disfrutando de unos días de verano en un complejo hotelero situado frente a las cataratas. Los enamorados jóvenes que quieren disfrutar sus días juntos Polly (Jean Peters) y Ray Catler (Max Showalter). Y una atormentada y casi deshecha pareja, debido a los celos del marido, Rose (Marilyn Monroe) y George Loomis (Joseph Cotten). Rose es un derroche de sensualidad, seducción y elegancia. Con amplia carga de erotismo y carnalidad. Cosa que provoca unos enfermizos celos en su marido, que es arrogante, inestable, severo. Como contra punto los Catler encarnan la seriedad y la formalidad. Además de la bondad y la ingenuidad.
El tema es que George tiene poderosas y certeras razones para estar celoso. Su esposa le es infiel, con un hombre más joven. La historia se complicará cuando ella planee deshacerse de su marido. Este es la trama principal del film, que busca mantener al espectador bien atento a lo que acontezca y dónde Marilyn hace gala de sus mejores dotes interpretativas, y también de la sensualidad y erotismo que la hicieron tan famosa.


Durante todo el metraje se ponen de manifiesto ciertos contraste que dan más vida a la trama, dos jóvenes bellas y muy femeninas, pero cada una lo muestra a su manera. Contrastes más llamativos en los caracteres, una generosa y atenta; mientras que la otra es una especie de volcán a punto a de estallar. Contrastan también los maridos, uno es víctima de un sin fin de fracasos, tanto en lo profesional como en lo personal. Y el otro parece ser un triunfador nato. El contraste en conjunto es obvio, unos representan la felicidad, mientras que los Loomis son la imagen de la infelicidad y la disputa.

Otro de los elementos más destacables de este film son sin duda las cataratas y el hecho de gran parte de lo que vemos de esas cataratas son imagenes proyectadas en el estudio en el que se filmó la película, una imantación muy bien lograda para la época -cosa que muchos deberían tener en cuenta a la hora de hacer "criticas"-  Cuenta esta cinta con una excelente fotografía, que gracias a una iluminación correcta, sombras en alto contraste que otorgan una plasticidad, inquietud y un carácter dramático que se acentúa en los momentos en que la tensión aumenta.

Hay una escena en particular que me encanta, precisamente por esa iluminación de la que os hablo y esa plasticidad artística que otorga tanto la iluminación como el encuadre y el plano picado sensacional. Es una escena tocando final, en la que Marilyn lleva ese vestido negro de cuellos blancos, que se reconoce de la foto que Andy Warhol tomara como modelo para su serie serigrafica sobre la actriz. La escena tiene lugar en un espacio cerrado en el que entra la luz a través de unas rejas... No os cuento más porque no quiero revelar nada a quien no la haya visto, pero sabréis a cual me refiero si la veis.
Destaco también ese ambiente que crea la bruma de las torrenciales aguas del Niágara, lo cual refuerza el aspecto visual de toda la recreación del film.

El guión muy acertado, porque lo que comienza aparentemente como una película de denso romanticismo va evolucionando a un emocionante suspense y hasta cierto momento con toques de cine de espionaje. Un cierto aire Hichcockiriano tal vez.

Excelente también la banda sonora, con partitura compuesta por Sol Kaplan y con la que contribuye a dar ese ambiente inquietante, dramático. No falta una interpretación vocal por parte de Marilyn con la canción "Kiss", soberbia y sensual como solo ella sabe serlo.

Podria pasarme horas hablando de este film -pero lo dejo aquí- porque como creo que  ya dije en mi post de bienvenida, y si no lo dije, lo hago ahora. Soy una admiradora acerrima de Marilyn, y esta película, me fascina sobremanera por su potencial y torrente interpretativo.

martes, 19 de febrero de 2013

'GILDA' NUNCA HUBO UNA MUJER COMO ELLA


Gilda 1946
Director: George Cukor
Reparto: Rita Hayworth, Glenn Ford, George Macready, Steven Geray, Joseph Calleia

Dejando atrás espectáculos innecesarios que poco tienen que ver con el cine, hoy tengo que recomendaros la que para mi es: "la película". Los que me conocen bien saben que mi actriz favorita es y será siempre la mítica Marilyn Monroe, pero si tengo que elegir mi película favorita numero uno es 'Gilda'. 



La vi siendo muy pequeña y me impactó, me atrapó y a lo largo de mi vida, me influyó. Porque Gilda representa a esa mujer que no se resigna, que no se abandona, ni se rinde ante nada. Que lucha con fuerza, rabia, seducción, provocación e incluso llega al escándalo  para no someterse a la voluntad del hombre que la ha herido y que se cree su dueño. Esa lucha constante entre Gilda y Johnny es la base de este relato. Momentos claves de este hecho son, el famoso "striptease" en el que ella baila y se quita los guantes de manera tan sensual, para terminar arrancándose el collar en un acto de soberbia y rabia. O ese otro momento, que para mí fue clave, una frase en la que reivindica y manifiesta su libertad como mujer, diciendo aquello de "Si yo fuera un rancho, me llamarían Tierra de Nadie". El espectador se estremece ante esta frase, porque no es una afirmación como tal, sino una provocación en toda regla, a ese hombre que pretende someterla.

Esta obra maestra del cine negro desarrolla su historia en el Buenos Aires de 1946, y nos presenta una ambigua relación entre tres personas. John Farrell (Glenn Ford) es un aventurero que "hace su propia suerte". El juego le lleva a conocer a Ballin Mundson (George Macready) quién es el propietario de un casino y que lleva otros negocios de los que hará participe a Johnny. Mundson está casado con una enigmática y atractiva mujer, Gilda (Rita Hayworth) que, casualidades del destino, fue la amante de Johnny en el pasado. A partir de la llegada de Gilda, la relación entre Ballin y Johnny se ve alterada, por el inesperado y tempestuoso reencuentro entre los viejos amantes.

'Gilda' es el tipo de película que a todo cinéfilo fascina, no solo por sus personajes o por el argumento, es un todo, una serie de elementos perfectamente hilados que van precisamente desde el argumento, los personajes, la escenografía, la iluminación, todo el contenido visual; la fotografía que da esos esenciales elementos de cine negro, con luces y sombras muy contrastados para enfatizar los aspectos más dramáticos. Los diálogos que se graban a fuego, incluso la violencia (famoso y espectacular guantazo que Johnny le arrea a Gilda) y por supuesto, la música: memorables los dos momentos en que Gilda canta 'Put the blame on me' (una con una guitarra acústica y la otra durante el striptease) o el 'Amado Mio'.


No importa el tiempo que haya pasado, este film jamás perderá su esencia, su encanto. A decir verdad, parece que como el buen vino, gana calidad con el paso del tiempo. Una recreación de una relación de amor-odio, a la que se suma la intriga propia del mencionado cine negro.
No se cuantas veces he podido ver esta película, la verdad es que hace mucho que perdí la cuenta, pero no me cansa, al contrario, cada vez me fascina e impresiona, tanto o más que la primera vez que la vi. Su provocación, su fatalidad, su tristeza, su fuerza, todo ello hace que sea una poderosa e hipnótica obra maestra. Y es que "nunca hubo una película como esta"